Origen del movimiento ecologista

El Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define ecologismo como el movimiento sociopolítico que propugna la defensa de la naturaleza y el medio ambiente de las acciones del ser humano. Por lo tanto, es importante tener en cuenta que el ecologismo surge como consecuencia de una serie de malas acciones que, nosotros, los humanos, hemos cometido contra el medio ambiente, y que por supuesto han tenido consecuencias negativas para este. Para solventar estos actos, surge el movimiento ecologista que es del que vamos a hablar hoy.

Digamos también que el ecologismo es un movimiento activista que pretende establecer unos conceptos primarios de respeto y conservación que son de vital importancia. Estos deben ser asumidos por las personas y actuar en consecuencia. Como por ejemplo, el uso de cosméticos naturales que usen materiales y procesos de fabricación respetuosos con el medio ambiente, tal y como hacemos en Esens Cosmetics.

Uno de los aspectos más interesantes del ecologismo es que goza de una dimensión que puede configurarse como ideología, y cuyos resultados pueden medirse y comprenderse por magnitudes económicas. Lo cual ha permitido que muchos partidos, sobre todo de Izquierdas y anticapitalistas, hayan tomado la ideología ecologista como suya.

Ecología y política

Teniendo muy en cuenta lo que acabamos de comentar, es a comienzos de los años 70 cuando se empieza a tomar consciencia de que al ritmo que vamos, en el Siglo XXI comenzaremos a tener problemas con respecto a los recursos del planeta tierra y al medio ambiente.

Algunos pensadores como André Gorz o Alain Lipietz, entre otros, hablan de la ecología política como una corriente crítica con la manera en la que obtenemos los recursos y luego los transformamos. Y mediante estas crítica lo que se pretende es una transformación progresiva pero total del modelo económico para garantizar los principios básicos del ecologismo, que no son más que la protección y preservación del medio ambiente.

“La ecología no está ni a la derecha ni a la izquierda de la política, sino que va por delante”

El origen del movimiento ecologista

El movimiento ecologista surge antes la urgencia por satisfacer todas esas necesidades que el ser humano tiene derivadas de la protección del medio ambiente. Una toma de conciencia global, un estado de pensamiento mundial que se establece en la mente de las personas de la sociedad y que no solo con palabras, sino también hechos, está dispuesto a cambiar el modelo económico, de producción y de consumo al que estamos acostumbrados, en pos de un planeta mejor, y con futuro. Estamos ante el origen del movimiento ecologista.

Sin lugar a dudas, el movimiento ecologista tuvo un gran auge en la Era Industrial. Durante las décadas de los 50 a los 70, se dieron una serie de catástrofes y sucesos que sensibilizaron al mundo entero y abrió consciencia a nivel global. Por citar algunos ejemplos: el accidente del buque pesquero DaigoFukury (1954) y su escape radioactivo o el vertido tóxico de las excavaciones petrolíferas en el Canal de Santa Bárbara (California, 1969).

Origen del movimiento ecologista en Europa

En los años 70 surgieron una serie de organizaciones ecologistas que pretendían apostar por políticas “verdes” y tener voz propia. Hablamos de ‘Amigos de la Tierra’ en 1971 o Greenpeace 2 años después. Luego ya en países concretos como Alemania surgen partidos políticos dedicados a tal tarea, con una marcada filosofía medioambiental. En el año 1984 existían este tipo de partidos en países como Bélgica, Francia, Holanda, Luxemburgo o Suecia entre otros. El movimiento ya era imparable.

Ecologismo en España

En nuestro país, aunque más tarde, el movimiento ecologista también tuvo presencia. El 29 de Mayo de 1983, 16 ecologistas firmaron el ‘Manifiesto de Tenerife’. En 1984 se creó el partido Los Verdes el cual incorporó la filosofía verde que se estilaba en Europa por aquellos años.

Pilares fundamentales del movimiento ecologista:

-          Conservación y regeneración de los recursos naturales

Obviamente conservar todos los recursos que ya tenemos de por si, en el mejor estado posible y, siendo explotados de manera razonable y sostenible. Además de recuperar aquellos que haya sido sobreexplotados.

-          Preservación de la vida silvestre y reducción de la contaminación

La fauna y la flora son clave en un buen ecosistema, tanto en cantidad como en calidad. Esto se consigue, sobre todo, reduciendo la contaminación y los vertidos y residuos que podamos generar en nuestra actividad.

-          Mejora de la calidad de vida humana

Digamos que es una consecuencia de las dos anteriores. La calidad de la vida humana depende también de la calidad de los recursos, de la calidad del entorno en el que vivimos, de la calidad de la fauna y la comida que ingerimos…

 

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